
Por fin una victoria sin patiment para el Caldes, que vió, venció y convenció en Badalona ante el Bufalà. El rival no era de los más fuertes (sólo lleva una victoria), pero el Caldes acudió al match únicamente con seis efectivos (Loko, Copini, Torito, Garbajosa, Poliloco y
Bazarevich) más la escueta aportación de Torrente que, a los pocos minutos de iniciado el encuentro, acusó una alergia y tuvo que ser ingresado en el hospital, afortunadamente sin consecuencias. Con todo, los Stauffers lucharon y jugaron un baloncesto más que decente, movieron el balón como no habían hecho hasta ahora y anotaron con fluídez. Se vieron el tiro martillo de Raúl, las peleas habituales de August, los ganchos y palmeos de Serguei, las infalibles aportaciones de Herrmann y Crazy Frog e incluso Santuqui olvidó por momentos su alergia a la pintura, las cocinas y las zonas.
Con mi ya mítica propensión a los cálculos, decir que si cumplimos en los enfrentamientos que quedan hasta final de año (Badalonés y Argentona) y lo hacemos con una buena renta, nos pondremos en segundo lugar tras el Tiana, a la espera de lo que hagan éstos contra el St. Vicenç el domingo 18. Habrá que aprovechar estos vientos favorables, porque el sprint final de la primera vuelta es de vértigo, teniéndonos que enfrentar a
Valldemia, Jesus Maria y Llavaneres consecutivamente, mientras que estos, aparte del nuestro, no avistan ningún envite importante hasta más allá del mes de febrero.